viernes, 23 de octubre de 2015

Adiós amor

Adiós amor. Espero q ya os hayáis encontrado. Una mascota para mi hermano. Un padre para ti. Jamás olvidaré la mirada y los ojos de ambos, aunq contigo he tenido la suerte de acompañarte hasta el final. De ver tu cansancio y tu cara de agotamiento y de ver cómo te dormías en paz. Ojalá pudiera haber visto sus ojos también. Espero q estéis juntos y q nos encontremos algún día. Pronto. No os vayáis muy lejos y cuidaos mucho. Fernando, llévala a parques chulos. Con chorros, con agua. Le gusta mucho bañarse. Quizá la esponjosidad de las nubes le encante también. Seguro!. 
Le encantan las pelotas y los niños y los gatos y los pájaros. No tiene ninguna maldad. Cuídamela mucho q te la dejo con todo el amor q puedo guardar en mi corazón.
Tiene una mirada grandiosa. Un corazón enorme y un respeto por todo y una paz q solo escuchando su respiración puedes notar. Cuídamela mucho y no la dejes vagar sola por ahí, por favor. Confio en ti. Os quiero . 
Espera siempre
Monile






domingo, 18 de octubre de 2015

Caricias


Te acaricio como nunca lo hice antes. 
Paso mi mano una y otra vez sobre tu lomo y tu hocico con la infinita tristeza de saber q te me vas. 
Quisiera tenerte conmigo eternamente. 
Me duele en el alma todas y cada una de las veces q te he dejado sola durmiendo. Todas y cada una de las veces q no te dejé sacar la pelota al parque por ir con prisa o porq no la perdieras. 
Me abrasan todos y cada uno de los momentos q no he pasado contigo. No haberte dado mas, y aunq te di lo que pude siempre pude haberte dado mas. Mas caricias mas compañía mas amor. 
Quisiera guardar eternamente el olor q me queda en la mano cuando te acaricio. Guardarlo en un frasco para no olvidarlo ni perderlo jamás. 
Quisiera por encima de todo en la vida que esa mirada no se apagara nunca. Porque tus ojos y tu aliento han sido mi vida durante los últimos once años. No es necesidad ni un intercambio de intereses. Es amor puro transparente y sano lo q me has dado todo este tiempo. El mas puro q conocí jamás. 
Me duele inmensamente verte sufrir pero no tengo valor para decidir por dios o por quien sea que ha llegado tu final. 
Jamás imagine tener q estar en esta tesitura. Y te digo muy sinceramente y de verdad... Que si pudiera dar mi vida por la tuya o irme contigo... No me lo pensaba una vez mas. Quizá sea una postura muy enfermiza, pero si en algún momento llega mi final, que llegará, quisiera q fuese el mismo  momento q el tuyo. Las dos abrazadas mirándonos a los ojos y descansando en paz. Se que sabes cuánto me duele despedirme de ti porq me conoces mejor que nadie. Cada risa y cada lagrima que he derramado. Cada noche sin dormir y cada día sin levantarme de la cama. Lo conoces todo y me has dado lo máximo a cambio de nada.
Quisiera guardar tu olor eternamente, como en su momento quise conservar el de Fernando en pequeñas cajas llenas de camisetas sin lavar en cajones cerrados. Esfuerzos absurdos por conservar con vida un recuerdo q no volverá jamás.
E. Spre. 


Recuerdo

Recuerdo todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida, dejando algo de su aliento en mi. Recuerdo todos y cada uno de los momentos y todos y cada una de las despedidas y duelen como hubiesen sido ayer. El presente me abruma porque me traslada continuamente al pasado y al dolor de los momentos perdidos. Todas las ilusiones frustradas y todos los aprendizajes y momentos q me llevo que de vez en cuando me paralizan y me impiden continuar respirando sin dolor. 
A veces olvido. 
A veces recuerdo con inmensa gratitud. A veces me asusto de mi infinita melancolía y a veces, solo a veces, olvido por completo absolutamente todo y pienso q si hubo algo antes de ti... Ya no lo recuerdo. 
A veces me miento, a veces me encuentro sincerándome en exceso con lo que haya dentro de mi. 
A veces me duele, a veces me hace revivir.
 Todo es efímero. Todo es eterno. Ningún momento perece si no lo matas tú. Y como soy lo que soy por todo lo que he vivido y por cómo lo recuerdo.... Nada perecerá ni morirá mientras siga caminando por la vida.
Por la eternidad de los instantes
E. Spre. 


sábado, 19 de septiembre de 2015

"...algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos"

“Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos… nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad.”
Risto Mejide

Libertad


Best before

Una de las cosas que más nos trastorna en esta vida... Es caducar. De repente te das cuenta que pasas de un momento a otro de "comerte el mundo" y "reventar la vida" a caducar para todo, y seguir caducando cada día un poco más. Como mujer encima caducas antes, mejor y más pronto. Caducas como profesional. Llegado el momento has caducado como mujer, como niña, como esposa, como madre y como profesional.  Y te encuentras a solas contigo misma y con un enorme vacío a tu alrededor del inmenso "nada" que has construido a lo largo de todos estos años. Y la frustración de pensarlo puede ser bestial.  Y la de no pensarlo. Que más da!. Envejecer es duro para todos pero caducar es frustrante mente bestial. 
e. spre.



Ausencia


Han pasado unos pocos años ya, y... Por mucho empeño que le ponga... Ni se calma el dolor ni se llena tu ausencia. 
Este sofá se me clava en el alma como estacas en el pecho. Esta ausente y vacío. Esta frío. La cama sigue tan fría como antes. No quiero recordar lo fría que estaba contigo y se me hace pesada aun a ratos sin ti. 
La cocina... Ufff! La cocina me abrasa!. Sigue tu fantasma por allí siempre  haciendo algo. No soporto pasar mas de medio minuto ahí. No soporto el pasillo, no soporto las ventanas abiertas ni el aire ni la luz ni las sombras sin ti. No soporto la vida sin tenerte a mi lado y no me queda "otra" que vivir. Sin tí!. Ni contigo ni sin tí. Dulce dolor. Eterna ausencia. Infierno, desarraigo, soledad. Eterna espera siempre. Eterna búsqueda absurda de un principio sin final. De una esperanza. De tu pecho. De tus brazos. De tu aliento. Eterna desesperación. Eterna ansia. Eterno dolor. Eterna lucha. Eterno final. 
e. spre.